¿Perdiendo su leche?

Cuando una mamá siente que su bebé se queda con hambre y no aumenta de peso ; cuando nota que sus pechos están blandos otra vez y cuando parece que nada será capaz de calmar el llanto de su pequeño hijito, estamos frente a una situación que denominamos “crisis de lactancia”.
Es en estos momentos cuando la mayoría de las mamás, movidas por la desesperación, los consejos y el temor, recurren a las mamaderas(biberones), y he aquí que el pequeño hambriento, en unos pocos días se transforma en un devorador de mamaderas que rechaza el pecho, el cual – obviamente – a esta altura ya ha comenzado a agotarse.

Un ejemplo característico de crisis es el que atraviesa una madre cuando su bebé de entre 10 y 15 días de nacido tiene un “ataque” de hambre. Un bebé que hasta entonces mamaba a intervalos más o menos regulares, y que de pronto empieza a pedir comida cada hora, llora entre mamadas, etc. Este momento suele coincidir con la etapa en que la madre se encuentra agotada y el ritmo de la casa parece no volver nunca a la normalidad. Todo esto provoca un gran cansancio y tiene una gran influencia en la producción de leche.

Estas crisis de lactancia pueden repetirse al mes, o a los 45 días, o cuando la madre vuelve a ovular, o pueden no presentarse nunca.

¿Qué es una crisis de lactancia ?

Básicamente es un momento en el cual se produce un desfasaje entre las necesidades alimenticias del bebé y la cantidad de producción de leche de la madre. El bebé necesita más alimento porque está en un período de crecimiento, o porque la producción de leche de su mamá ha decrecido, entonces sabiamente pide comida más seguido que habitualmente. De esta manera estimula a su mamá para que produzca más cantidad de leche, y así en unos pocos días el ritmo de mamadas vuelve a la normalidad.

¿Qué puede hacer la mamá en estos casos ?

Primero y principal : tranquilizarse. Es importante saber que la leche de mamá siempre sirve y siempre alcanza si se la estimula adecuadamente ; que nuestro bebé no va a morir de hambre mientras se restablece la producción de leche ; que esto es algo que nos pasó a muchas mamás y que tiene pronta solución.
No ofrecer mamaderas al bebé. Esta es una gran tentación que deberemos evitar, por varios motivos. Uno de ellos es que al tomar de la mamadera el bebé no estimula a su mamá y ésta pierde la oportunidad de incrementar su producción. Otro motivo es que la succión de la mamadera es muy diferente de la succión del pecho. Succionar de una tetina no requiere esfuerzo alguno, esto debilita la fuerza de la succión, y al volver al pecho con esta succión debilitada, el bebé no logra estimular a su mamá ni extraer la cantidad de leche necesaria.
Si la tentación de agregar un complemento persiste, y si el pediatra lo ha permitido, se puede probar prender al bebé al pecho y deslizar con un gotero la leche preparada de manera que caiga en la comisura de los labios del bebé. De esta forma el pequeño sigue prendido al pezón de su madre y estimulándola, y a la vez recibe el alimento.
Otra posibilidad sería introducir el relactador , pero sólo en un caso extremo, si el bebé está perdiendo peso o si el pediatra considera que es impostergable la introducción de un complemento.
Poner al bebé a mamar más seguido. La leche materna se digiere rápidamente, de modo que no es necesario ( ni posible!!!) esperar tres horas entre una mamada y la siguiente. Pasados alrededor de 30 minutos de terminada una mamada, la mamá y el bebé están en condiciones de comenzar otra mamada. No estamos diciendo que este sea el intervalo ideal, con poner al bebé cada hora y media o cada dos horas ayudará a restablecer el ritmo de producción de la mamá.
Acortar la duración de las mamadas. Contrariamente a lo que se supone, una mamada no debe durar más de 10 ó 12 minutos de cada lado. Tener al bebé prendido al pecho durante horas cansa a la mamá y no es efectivo. Es importante aprender a observar la mamada y a cambiar al bebé de lado cuando empieza a adormecerse o a espaciar las succiones. Mamadas cortas y frecuentes son la solución segura para superar las crisis de lactancia.
Tomar mucho líquido ayuda a recuperar la producción, pero ojo!!!! No es necesario estar midiendo cuántos litros se han bebido. Solamente con hacerle caso a nuestra sed y tener líquido a mano (cualquier tipo de líquido está bien) será suficiente.
Descansar lo más posible y dedicarse al bebé. Este no es un buen momento para demostrar nuestras habilidades culinarias ni para tener la casa lista para recibir visitas. Lo importante somos nosotras y nuestro bebé.. Todo lo demás podrá esperar o alguna otra persona lo hará por nosotras. Aprendamos a pedir ayuda. Tomar contacto con algún grupo de apoyo a la lactancia o con alguna madre experimentada puede sernos de gran utilidad. Debemos elegir cuidadosamente los consejos que vamos a tomar y los que descartaremos, ya que la mayoría se contradicen entre sí.
Nada mejor en estos casos que escuchar nuestra sabiduría interior.

Sobre Gi

Soy Gisela, treintañera, argentina, madre de dos loquitas preciosas de 7 y 13 años y recientemente de Baby Oliver. Lo mío es cada unos años :P Mi día está lleno de webs, blogs, social media, cosas bonitas, juegos y manualidades. Intento aprender fotografía, me gusta la cocina, la repostería y me pierde comer chocolate. Me gusta la ropa pero no la moda, me gustan las series pero no la TV, me gustan los bolis pero no escribo nunca, y me pierden los libros pero no tengo tiempo para leer tantos como compro. Autodidacta, hablo mucho, odio usar tacones a pesar de ser bajita, me gusta llevar moños y a veces pintarme las uñas de rojo.

5 comentarios en “¿Perdiendo su leche?

  1. La verdad que quiero agradecer esta pagina pues era justo lo que queria saber es que tengo una bebe de 2 meses y mas quiere biberon que mi leche y esta lectura me dio la solucion asi es que lo pondre en practica los consejos

  2. hola.les vuelvo a escribir para contarles mi caso tengo un bebe de 3 meses y medio mi esposa tuvo una crisis lactaria a los kince dias de nacido mi hijo , bueno el estuvo delicado y por motivos de fuerza mayor no le permitieron ser amamantado hasta los diez dias en ke se le dio de alta .bien es asi ke a los kince dias empezamos a darle una leche comercial no estuve de acuerdo pero cedi ante la presion familiar cultural y emocianal puesto ke mi esposa estaba totalmente segura de ke tenia poca leche y aun lo sigue estando su peso es bueno de mi bebe pero me gustaria suspenderle las leches comerciales una pediatra me recomendo hacerlo progresivamente y asi lo hicimos hasta ke de nuevo la presion familiar pudo mas bien ahora kisiera saber las consecuencias de esta suspencion y una orientacion para hacerlo adecuadamente sin perjudicar la salud de mi hijo y saber si es posible y otra pregunta ¿ke tan riesgoso puede ser suspenderle esas leches acaso podria desnutrirse , deprimirse o bajar peligrosamente de peso ? muchas gracias por su respuesta les hablo desde lima peru la cultura esta asi por estos lares.

  3. Mi bebé (4 meses) está atravesando su segunda crisis de lactancia (1era. a los 45 días), esta vez me requiere mucho más que la anterior, quiere estar todo el tiempo en mis brazos, es posible?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *