Muchas veces se habla de «aprendizaje del control de esfínteres » y eso deja a los padres vagamente intranquilos.
Porqué, aparentemente, un aprendizaje requiere una enseñanza. ¿Quién y cómo ha de enseñar al niño a controlar sus esfínteres, sea eso lo que sea? Pues no, aprender a no hacerse pipí encima, lo mismo que aprender a caminar, a sentarse o a hablar, son cosas que no requieren estudio ni enseñanza.
Existen niños de diez años y también adultos que no saben leer o que no tocan el piano porque nadie les enseñó. Los padres tienen que hacer algo (enseñar a su hijo o buscarle un profesor o una escuela) si quieren que aprenda esa y muchas otras cosas. Pero no hay niños de diez años que no sepan caminar, sentarse o hablar, o que se hagan pipí encima (despiertos).
Todos los niños sanos (y buena parte de los enfermos) controlan perfectamente el pipí (de día) y la caca a los cuatro años o bastante antes. Por lo tanto, la pregunta no es «¿qué tengo que hacer para que mi hijo aprenda a usar el retrete?», pues haga usted lo que haga, tanto si lo hace todo «bien» como si lo hace todo «mal», o incluso aunque no haga nada de nada, su hijo aprenderá. La pregunta es «¿qué puedo hacer para que mi hijo no sufra mientras aprende a usar el retrete?» Y la respuesta es «más vale que no haga nada». O que haga lo menos posible.
Cuando los padres hacen algo, cuando sientan al niño a ciertas horas en el orinal, cuando le obligan a estar sentado hasta que hace algo, cuando le riñen si se lo hace encima, a la larga el niño aprenderá también a ir al retrete, pero será desgraciado en el proceso (y sus padres también). En casos extremos, es probable que ciertas «enseñanzas» desafortunadas pue-dan retrasar el aprendizaje o producir en el niño un rechazo a defecar que se convertirá en estreñimiento.
Pero si no le quitamos nunca el pañal, ¿cómo aprenderá? ¿No seguirá llevando pañal toda la vida? Lo dudo. No conozco a nadie que haya hecho la prueba; pero sospecho que, incluso si los padres no tomasen nunca la iniciativa, todos los niños acabarían por arrancarse el pañal ellos mismos.
Nadie va con pañal por la calle a los quince años. Pero el caso es que los pañales cuestan dinero y cambiarlos cuesta un esfuerzo, y casi todos los padres hacen, antes o después, un esfuerzo para quitar el pañal a sus hijos. En principio, eso no debería traer ningún problema.
El pañal es algo totalmente artificial, un invento relativamente reciente que no busca la comodidad del niño, sino la de sus padres. Los niños no necesitan pañal. Muchos padres le quitan a su hijo el pañal en verano y que sea lo que Dios quiera. Incluso antes del año, cuando saben que es imposible que el bebé controle el pipí y la caca de forma voluntaria. Para hacerlo, por supuesto, es conveniente no tener alfombras ni moquetas en casa, y es necesario estar dispuesto a fregar cualquier rincón en cualquier momento, sin el menor reproche.
Así se ahorra el niño algunas escoceduras por el calor y los padres mucho dinero en pañales. Al final del verano, si (como era de esperar) el niño se lo sigue haciendo todo encima, se le vuelve a poner el pañal y tan contentos. En el primer verano después de los dos años, cuando de verdad hay alguna esperanza de cambio, los padres pueden explicarle al niño lo que se espera de él: «Cuando tengas ganas de hacer pipí o caca, avisa. » Pero, por supuesto, no se harán pesados preguntando cada media hora (basta con que lo expliquen una vez en junio o, como mucho, cada quince días), ni lo sentarán en el orinal cuando no lo ha pedido, ni le reñirán o criticarán ni se burlarán de él por los escapes o por las falsas alarmas, ni mostrarán impaciencia.
Puede ser útil preguntarle si prefiere usar el retrete, como papá y mamá, o un orinal (y que elija el que más le gusta) o un adaptador para el retrete.
Mientras no haya un mínimo control, es prudente ponerle el pañal para salir a la calle. Algunos niños logran el control en este verano, otros en el siguiente. Algunos, por supuesto, alcanzan la madurez entre medias y piden que se les quite el pañal en invierno («¿Estás seguro?» «Sí. » «Bueno, vamos a hacer la prueba. ») Quitar el pañal, decíamos, no habría de traer ningún problema, pero a veces lo trae. Incluso sin obligarles, sin reñirles, sin ponerse pesado y sin hacer comentarios ofensivos, algunos niños se niegan a que les quiten el pañal.
Están tan acostumbrados a llevarlo, que no se imaginan la vida sin él. Explíquele a su hijo que no importa que se haga pipí o caca en cualquier sitio, que no se va a enfadar. Pero si a pesar de todo le pide un pañal, póngaselo sin rechistar. Al fin y al cabo, la idea no fue suya; fueron sus padres los que decidieron ponerle pañal cuando nació y no es culpa del pobre chico si se ha acostumbrado.
Es posible que un niño que al año y medio se dejó quitar el pañal, se niegue a los dos años y medio. No insista, no atosigue, simplemente dígale: «Bueno, cuando quieras que te lo quite, avisa», y ya está. Algunos niños están contentos de ir sin pañal, pero se sienten incapaces de usar el orinal. Notan que van a hacer algo, avisan, pero no quieren sentarse en ningún sitio. Quieren el pañal. A veces, durante una temporada, hay que ponerles un pañal cada vez que han de hacer pipí o caca. A algunos, que juegan desnudos en la playa, hay que ponerles un pañal para que hagan pipí. No se asombre, no se queje, no se ría. Póngale el pañal sin discutir, que ya falta bien poco.
Algunos niños, más tímidos, no se atreven a pedir el pañal, pero tampoco a usar el orinal, e intentan retenerse lo más posible. Algunos llegan a sufrir estreñimiento. Si observa que su hijo deja de hacer caca cuando le quitan el pañal, pruebe a ponérselo otra vez (incluso si no lo ha pedido). No es malo volver a usar el pañal después de unos días o meses sin él. No es un paso atrás ni un retroceso, ni le hace ningún daño al niño. A no ser, claro, que él se niegue. Nos vamos ahora al otro extremo, al del niño que no es capaz de controlarse, pero insiste en que le quiten el pañal o en que no se lo vuelvan a poner si se lo habían quitado en verano.
Como siempre, es importante hablar con el niño y ser respetuoso. Si sólo hay fallos ocasionales, es mejor hacerle caso. Si el control es nulo, tal vez pueda convencerle de que se lo deje poner. Pero si se niega en redondo, si llora para que no le pongan el pañal, si lo vive como un fracaso o una humillación, es mejor también hacerle caso, tal vez intentar llegar a una solución de compromiso («puedes ir sin pañal por casa, pero si salimos a pasear te lo has de poner»).
A veces hay que renunciar a salir de casa durante unas semanas para no tener un drama, lo que no deja de ser una lata. Por eso es importante no ponerse pesados con el asunto, no lanzar indirectas y puyas, que nadie le vaya diciendo al pobre niño «qué vergüenza, tan mayor y con pañales», «a ver si aprendes a ir al retrete de una vez», «si te lo vuelves a hacer encima, te tendré que poner pañales como a una niña pequeña» y otras lindezas. Nunca hay que hablar así a un niño, ni en este tema ni en otros. Todos los niños normales saben controlarse de día, sin necesidad de enseñarles nada.
Si su hijo se sigue haciendo caca o pipí encima después de los cuatro años (salvo algún accidente muy de tarde en tarde con el pipí), consulte al pediatra. Cuando hay problemas, con frecuencia son de origen psicológico (a veces debido precisamente a intentos de «enseñarles» a usar el orinal por las malas y otras veces, manifestación de otros conflictos o de celos). En algunos casos, la defecación involuntaria (encopresis) es consecuencia del estreñimiento: se forma una bola que irrita la mucosa rectal y produce una falsa diarrea. El niño no lo hace a propósito, y las burlas y castigos no harán más que empeorar el problema. Pero las noches son muy distintas.
Aunque muchos niños pueden dormir secos a los tres años, otros muchos se hacen pipí en la cama (enuresis nocturna) hasta la adolescencia o incluso toda la vida. Durante la Primera Guerra Mundial, el 1 por ciento de los reclutas norteamericanos fue declarado no apto para el servicio por enuresis. La enuresis nocturna casi nunca tiene causa orgánica o psicológica, sino que depende de la maduración neurológica y de las características genéticas (va por familias). Algunos niños consiguen no hacerse pipí en un día especial (por ejemplo, en casa de un amigo), a costa de pasar la noche prácticamente en vela. Por supuesto, no pueden hacerlo muchos días seguidos.
Por desgracia, algunos padres no comprenden el enorme esfuerzo que han hecho y se lo echan en cara («en casa de Pablo bien que espabilaste, pero aquí no te preocupas, claro, como estoy yo para lavar sábanas»). Este tipo de comentarios, además de cruel, es falso.
Hace poco, una madre comentaba en un foro de Internet que su hija de siete años se hacía pis en la cama. Otra madre le contestaba así:
Yo estuve haciéndome pis hasta los dieciséis años, y peor que me sentía y más acomplejada que nadie… Me tiraba las noches en vela para no mojar la cama, y en cinco minutos que el sueño me rendía, me hacía pis; estaba desde el medio día sin beber nada, era horrible, y seguía haciéndome pis; me levantaba por la noche a lavar mis sábanas para que no se enteraran… No la regañes, no la responsabilices, es una enfermedad, de pronto un día dejé de hacérmelo. Mi hijo mayor se hizo pis hasta los trece años…
Quisiera explicar aquí una anécdota, en homenaje a un gran pediatra japonés, el Dr. Itsuro Yamanouchi, de Okayama. Visité su hospital en 1988, y me fascinó aquel sabio humilde que seguía atendiendo consultas externas de pediatría a pesar de ser director de un gran hospital. Le acompañé una tarde en su consulta, y él me explicaba en inglés lo que ocurría. —Este niño tiene seis años, y se hace pipí en la cama. Le he explicado a la madre que eso es normal, que no hay que hacer nada, y que yo me hice pipí hasta los siete años. —¡Qué casualidad! —respondí en mi inglés vacilante—. Yo también me hice pipí hasta los siete años. El Dr. Yamanouchi se apresuró (para mi sorpresa) a traducir mis palabras, y la madre me miró con más sorpresa aún y se deshizo en reverencias y agradecimientos. Un rato después, otra madre, mientras escuchaba las palabras del médico, me miró también con asombro y me hizo otra reverencia. —Este niño de diez años también se hace pipí en la cama. Le he explicado a la madre que yo me hice pipí hasta los once años, y tú hasta los siete. —Pero… ¿no me dijo usted que también se había hecho hasta los siete? —Bueno —sonrió el Dr. Yamanouchi—, yo siempre les digo un año más.
Carlos Gonzalez
Extraído de su libro “Bésame Mucho“
136 Comentarios ↓
Páginas: « 1 … 2 3 4 5 [6] Mostrar todos
Loli // Sep 22, 2008 a las 11:45 am
Tengo un hijo de 7 años y otro de 22 meses, al primero le quité el pañal a los 30 meses y en una semana estuvo controlado, aunque por las noches tardé un poco más, ahora me toca con el segundo, en la guardería han empezado a quitarselo hace dos semanas, yo pensé que era muy pronto pero me decían que estaba muy espabilado y que entiende perfectamente todo lo que se le dice ( la verdad es que yo lo veo más espabilado que a su hermano) pero lo está llevando fatal, no quiere hacer pipí ni en el wc ni en el orinal (y de la caca ni hablar) y a medida que pasan los dias creo que va a peor. Estoy pensando en volver a ponerle el pañal, pero en la gurardería me dicen que es peor, que se va a confundir, que si no controla en dos semanas lo hará en dos meses… estoy echa un lío, no sé que hacer espero que me aconsejeis algo.
Mª José // Sep 23, 2008 a las 10:48 am
Hola Loli!
Mira, A mi hijo le quité el pañal hace 1 mes y medio con 23 meses. En la guardería me dijeron lo mismo, que estaba preparado. A estas alturas, el pis lo lleva muy bien, aunque nos costó casi un mes acostumbrarlo (un poco desesperante, por cierto) ya que había días bastante buenos, pero otros, lo que tu dices, fatal y con tentación de volvérselo a poner. La caca la sigue sin controlar en casa. En la guardería hace en el orinal, pero en casa, directamente o no hace o se espera a la noche cuando le ponemos el pañal, en fin, que paciencia…
Yo después de que has empezado y seguramene has pasado lo peor, yo no se lo volvería a poner, pero vamos, sin agobios, si te sientes muy agobiada, se lo pones y punto, ya llegará la primavera y lo podrás volver a intentar, no?
de todas las maneras yo confío mucho en las de la guardería, están acostumbradas a quitar el pañal a montones de críos, y si te apoyan, creo que es una suerte, como la mía, porque sé que en algunas no están por la labor de cambiarles de ropa cada dos por tres.
Ánimo y ya nos contarás.
maria // Sep 30, 2008 a las 11:15 am
tengo un bebe de 22 meses y con 18 comencé a quitarle el pañal, despacito sin ninguna prisa, es muy inteligente y estábamos seguros que lo conseguiriamos este año.Hace pipi en la guarde pero en casa con nosotros se niega en rotundidad, es muy desagradable que no confie en nosotros y ya estamos desesperados, no sabemos si reñirle o no, no sabemos que hacer. Aconsejarme por favor!.gracias
Lorena // Oct 8, 2008 a las 3:45 pm
Mi hija tiene 23 meses y está muy espabilada, lo entiende todo y habla perfectamente, sabe que el wc y el orinal son para hacer pipí pero ella no suelta ni una gota, siempre espera a que le vuelvas a poner la ropa y a los dos minutos se hace pis encima. Este verano estuve todo el mes de Agosto intentándolo y todos los días igual, sin ningún avance, al final me desesperé y le volví a poner el pañal, pensé que era porque todavía era demasiado pequeña. Ahora he vuelto a empezar porque de llevar pañal el culito se le hace muy rojo hasta con sangre y pensé que para que no pase todo el invierno así (como el invierno pasado) era mejor empezar otra vez. Llevo una semana y ya estoy como este verano, en la guardería me dicen que está muy verde y le cambian la ropa tres veces todos los días. Ayer estuvo toda la tarde sentada en el orinal, jugando con su muñeca y no soltó ni una gotita, a los cinco minutos de haberle subido los pantalones se hizo pis. No se si enfadarme y chillarle o explicárselo tranquilamente, parece que me esté tomando el pelo y me desespera. ¿Qué puedo hacer?
Para el Bebé // Oct 15, 2008 a las 8:00 pm
Realmente crees que tu hija de 23 meses te toma el pelo por hacerse pis? hazme caso, lee el artículo, ponle pañales y ni se te ocurre reñirle a la pobre por hacerse pis encima! es un bebé!!! por el amor de dios!
alba g o // Nov 4, 2008 a las 2:46 am
mi bebe tiene 23 meses la mayoria de gente se aterra de que use pañal,pero yo prefiero hacer caso a los comentarios pediatricos y no a los demas.
pilar // Nov 4, 2008 a las 4:22 pm
mi niño tiene dos años y medio le quite en la playa el pañal en septiembre le costo siete dias edir ha sido llear a casa hay veces que pide y hay veces que se hace pis tres y cutro veces ah! en la calle o en el coche me pide pero en casa se lo hace. Que puedo hacer?
Cecilia // Nov 13, 2008 a las 7:47 pm
Hola tengo una niña con 2 años y medio, hemos conseguido quitarle el pañal hace aproximadamente 2 meses (pero sólo por el día). Era una niña que con pañal hacia 3 ó 4 veces caca al día, ahora el pipi lo tiene superado pero la dá miedo hacer caca en el váter, se agunta hasta 3 y 4 días, con lo que está muy estreñida y cuando ya no puede más lo hace muy dura y la duele. Tampoco quiere hacerlo en el pañal. La niña se sienta bien para hacer pipi pero cuando quiere hacer caca se pone isterica y no aguanta sentada.¿Qué puedo hacer?
Mª José // Nov 14, 2008 a las 11:04 am
Hola Cecilia!
Ufff…. a mi hijo le pasó exactamente lo mismo que a tu hija. Le quitamos el pañal a finales de julio con 23 meses El pis le costó un mes y medio o así controlarlo totalmente, pero la caca le costó muchísimo más. Iba muy estreñido, no quería hacer, ni en el orinal, ni en el baño, al final ni en el pañal. Yo estaba desesperada. Igual estaba cuatro días sin hacer. Le ponía un supositorio de glicerina y lloraba muchísimo hasta que conseguía hacer. Intentaba darle mucha verdura y fruta y aun así, no había manera.
Un buen día, de la noche a la mañana pidió caca, hizo normal en el baño, y desde entonces no se ha vuelto a hacer encima. No tengo ni idea como ha sido la evolución, pero supongo que será cuestión de tiempo y de madurez, no sé, pero ánimo y paciencia, porque por experiencia sé que agobia mucho. Suerte
kattia // Nov 19, 2008 a las 3:56 am
Hola, tengo una niña de dos años y siete meses, desde hace cinco meses mi hija ha estado padeciendo de extreñimiento y lo que he notado es que cuando tiene deseos de defecar hace lo imposible por retenerse, al punto que se ha extreñido por cuatro días, puja, se pone rojas y se frunce al caminar diciendo que le duele. Mi esposo y yo estamos muy angustiados, le hemos puesto varios enemas y consultado como cinco pediatras. Ahora está con homeopatía, el último médico que la vio dijo que cree que es un espasmo en la parte final del intestino. Agradezco si me pueden ayudar. Gracias.
PAola // Ene 2, 2009 a las 10:32 pm
Hola quisiera consultar mi hija tiene 2 años y 9 meses, yo no la exijo en nada y ella sola el dia que quiere utilizar bombacha me la pide o si quiere pañal,pero me avisa cuando hace cualquiera de las 2 cosas, y la mayoria de las veces me pide para ir al baño, pero porque todavia no quiere que le saque el pañal, eso significa que todavia no se siente preparada ? gracias .-
Páginas: « 1 … 2 3 4 5 [6] Mostrar todos
Deja un Comentario!