Combatiendo la celulitis con Weleda

Sinceramente no se si esto que tengo se irá alguna vez, pero segurísimo que oleré maravillosamente, eso si. Con algo hay que compensar.

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Creo que alrededor de los 20 años fue cuando me encontré con estos pozos y ondulaciones por primera vez y desde entonces he pasado por varias etapas:

Odiarlos y no sentirme identificada con ellos, no ver mía la celulitis de mi culo y piernas y leer toda la información al respecto en misóginas revistas femeninas.

Olvidarlos, porque fui madre a los 23 años recién cumplidos y francamente no tenía mucho tiempo de mirarme al espejo, y menos que menos de mirarme el culo.

Admirarlos, si, porque en ellos reside la femineidad, porque una mujer sin celulitis no es mujer sino niña,  y porque es parte de nuestra naturaleza de mamífera humana.

Combatirlos, y usar todas las cremas habidas y por haber, creerme todas las promesas publicitarias y dejarlas todas a medio usar sin acabar jamás un “tratamiento”.

Y ahora creo que tras haber pasado por todas esas etapas, con 35 años y el amor que le tengo a mi cuerpo, me conformo con cuidarme un poco, tratar de suavizar la piel y oler bien. Y no es poco.

Hace un tiempo recibí este tratamiento anticelulitico de Weleda pero me lo tomo de otra manera. Lo uso, pero no cada día dos veces como debería, y no espero ver resultados, pero el olor que tiene es tan embriagador que no me lo tomo como una obligación para combatir los pozos de mis piernas y culete, sino que es una especie de momento spa.

El aceite cunde un montón comparado con otros aceites (adoro los aceites, otro día os cuento más sobre ellos), la ventosa es un poco incómoda pero da la sensación de que alisa la piel, y el exfoliante ha pasado a ser mi favorito del momento ducha. No os miento, usaría ese “scrub” toda mi vida en cada una de mis duchas.

De momento seguiré así, conformándome con tener la piel suave, bonita, con perfume agradable y limpia. La celulitis seguirá, en mayor o menor medida, es mía, pero a veces necesitamos cuidarnos tan bien como cuidamos a nuestros hijos. ¿No?

Sobre Gi

Soy Gisela, treintañera, argentina, madre de dos loquitas preciosas de 7 y 13 años y recientemente de Baby Oliver. Lo mío es cada unos años :P Mi día está lleno de webs, blogs, social media, cosas bonitas, juegos y manualidades. Intento aprender fotografía, me gusta la cocina, la repostería y me pierde comer chocolate. Me gusta la ropa pero no la moda, me gustan las series pero no la TV, me gustan los bolis pero no escribo nunca, y me pierden los libros pero no tengo tiempo para leer tantos como compro. Autodidacta, hablo mucho, odio usar tacones a pesar de ser bajita, me gusta llevar moños y a veces pintarme las uñas de rojo.

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