¿Comprar o no comprar una tablet para un bebé? por Flor, de PequeTablet

Durante mi primer embarazo, como toda madre primeriza, entusiasmada y ansiosa, hice una prolija lista con todas las cosas que creía que iba a necesitar durante su primer año de vida. Bodies, arrullos, trona, maxicosi… Algunos ítems me generaban dudas, como por ejemplo el humificador, tan útil para algunas amigas y tan inútil para otras. Pero nunca se me hubiera ocurrido incluir una tablet dentro de los “must have” para el primer año del bebé.

Sé que hay mucha gente en contra de exponer a las pantallas a los niños menores de 3 años y tengo que admitir que yo era una de ellas. A pesar de ser fanática de la tecnología y tener un blog de aplicaciones educativas, cuando me preguntaban cuál era la edad adecuada para empezar a usar un tablet decía “a partir de los 3 años” sin titubear. Hasta que mi bebé se fue haciendo más grande y aprendió a gatear y trepar para poder coger aquel aparatito mágico, lleno de música y colores que tantos desafíos y diversión le planteaba: mi móvil.

Dando sus primeros manotazos comenzó a descubrir que cuando tocaba en la pantalla algo pasaba, se escuchaba un sonido, aparecía una imagen. Estaba comenzando a entender el concepto de acción-reacción, pero en lugar de con los clásicos muñecos parlantes o las pelotas luminosas, con mi amado y carísimo smartphone!!!

Así que a partir de ese día comencé a entender y defender a aquellas madres que deciden comprar una tablet para su bebé. Si hay algo que la maternidad me ha enseñado es que uno predica con el ejemplo. En casa tenemos dos portátiles, dos smartphones, dos ipads, un kindle y una tablet Samsung que nos regaló el banco. Tanto mi pareja como yo trabajamos online, por lo que mantener a nuestro hijo alejado de la tecnología hasta los 3 años era imposible. Así que nos pusimos a investigar seriamente cómo acercar a un bebé a la tecnología, para que estimule positivamente su desarrollo.

Una de las cosas que más me preocupaba al principio era limitar la cantidad de tiempo que mi hijo pasaría frente a la pantalla. Soy una convencida de que el juego tradicional es importantísimo para el desarrollo de un niño. Pero, a medida que fue creciendo, fui observando que le gustaba tanto hacer torres con sus Legos, jugar con plastilina, pintar con sus crayones como jugar con su tablet. Una cosa no quita la otra. Así como nosotros jugábamos al escondite y también mirábamos la tele, nuestros hijos adoran tirarse del tobogán y jugar con una App. Pero, así como nuestros padres tenían que poner límites a la cantidad de tiempo que podíamos ver la tele y el tipo de programa que mirábamos, a nosotros nos toca hacer algo parecido con las aplicaciones.

En mi experiencia, poner límites a la tecnología resulta mucho más fácil cuando tenemos un dispositivo para uso exclusivo de nuestros hijos. Puede tratarse de una tablet para niños o una tablet de adultos adaptada al uso infantil, o sea con un buen control parental instalado. El control parental es algo que puede instalarse a cualquier tablet y es mucho más sencillo de lo que muchos creen. El control parental permite por un lado controlar la cantidad de tiempo que pasan jugando con la tablet. Además permite definir a qué Apps tendrán acceso y a cuáles no. Por ejemplo, muchísimos padres tiran de Youtube para que sus hijos vean dibujos. Pero es muy probable que acaben expuestos a vídeos de todo tipo. Para ver dibujos es mucho mejor instalar aplicaciones pensadas para niños, como la del Clan, que solo muestran personajes infantiles. Por otra parte también es importante tener bloqueado el acceso a la tienda de aplicaciones. De lo contrario es muy probable que el bebé, en su afán explorador, realice la primera compra de su vida.

Otra cosa a tener en cuenta a la hora de seleccionar aplicaciones para niños pequeños es que no tengan publicidad. Parece mentira, pero muchas aplicaciones pensadas para menores de 18 meses traen muchísimos anuncios. Tantos que muchas veces impiden que pueda disfrutar del juego. El peque, de forma involuntaria, pica en la anúncio y automáticamente sale de la aplicación. Como no sabe regresar resulta una experiencia super frustrante y para nada educativa.

También es importante elegir aplicaciones que permitan el juego libre. Es decir, que no haya reglas ni tiempos preestablecidos. Que cada quien pueda jugar a su bola, sin que haya una forma “correcta” de jugar. Hay desarrolladores expertos en este tipo de Apps como Toca Boca, Sago Mini o Dr. Panda. Incluso podemos encontrar aplicaciones gratuitas con estas características, como las de Fisher Price o Lego.

Además las aplicaciones pueden acompañarnos en la crianza. A mi me encantan las aplicaciones que ayudan a dejar el pañal, o a vencer el miedo a la oscuridad. ¡Realmente funcionan!

Como te habrás dado cuenta, soy una convencida de que la tecnología bien utilizada puede ser muy beneficiosa para nuestros hijos. Así que si tu peque ya juega con Apps, y tus dispositivos de más de 300€ corren peligro, no dudes en comprar una tablet para tu hijo, por pequeño que sea. ¡Te lo dice una madre cuyo smatphone acabó ahogado en el váter!

Flor de Pequetablet 

Sobre Gi

Soy Gisela, treintañera, argentina, madre de dos loquitas preciosas de 7 y 13 años y recientemente de Baby Oliver. Lo mío es cada unos años :P Mi día está lleno de webs, blogs, social media, cosas bonitas, juegos y manualidades. Intento aprender fotografía, me gusta la cocina, la repostería y me pierde comer chocolate. Me gusta la ropa pero no la moda, me gustan las series pero no la TV, me gustan los bolis pero no escribo nunca, y me pierden los libros pero no tengo tiempo para leer tantos como compro. Autodidacta, hablo mucho, odio usar tacones a pesar de ser bajita, me gusta llevar moños y a veces pintarme las uñas de rojo.

Un comentario a “¿Comprar o no comprar una tablet para un bebé? por Flor, de PequeTablet

  1. Hola! Tengo un niño de 17 meses, muy espabilado y me ha pasado como a ti, he tenido que comerme mis palabras y dejo a mi bebe juegue con mi iphone xa ver musica..
    Me recomiendas alguna tabled xa ellos?

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