De hijas adolescentes…

En un abrir y cerrar de ojos mi hija mayor se convirtió de bebé rollizo y precioso,  en una señorita alta de largos rizos rojizos y grandes ojos verdes. Mi pequeña, que ya no lo es, que ya no es pequeña ¿seguirá siendo mía?.

A menudo escucho a futuras mamás hablar sobre la maternidad, y sobre si sabrán cuidar del bebé, o entender sus demandas, de si lo harán bien o si serán buenas madres. Esto a mi nunca me pasó con mis hijas, siempre tuve gran serenidad al respecto, sabía que no había nada que entender, nada que saber, que ellas me guiarían y que todo estaría bien. Pero crecen, y esta etapa que me atropella me inunda de dudas y preguntas “¿lo haré bien?“.

La miro y me siento incrédula, aun me cuesta creer que mi bebé tiene 12 años, que ya pasó todo ese tiempo y que cada día me hace sentirme orgullosa de ella con su madurez, con su empatía por los demás y porque ya se ve venir la gran mujer que será. Va por buen camino.

Sin embargo, mis miedos crecen, temo no saber estar a su lado como ella se lo merece, como ella me necesita, temo no encontrar ese punto medio que los hijos adolescentes requieren, ese estar acompañando, sin invadir, sin molestar. Pero quiero que sepa que estoy siempre a su lado ¿cómo se lo explico sin hacerla sentir incómoda?.

Supongo que esta es una etapa más, que al igual que cuando era pequeña el tiempo y ella me irán indicando que hacer y como hacerlo.

Pero, lo confieso, me muero de miedo.

Sobre Gi

Soy Gisela, treintañera, argentina, madre de dos loquitas preciosas de 7 y 13 años y recientemente de Baby Oliver. Lo mío es cada unos años :P Mi día está lleno de webs, blogs, social media, cosas bonitas, juegos y manualidades. Intento aprender fotografía, me gusta la cocina, la repostería y me pierde comer chocolate. Me gusta la ropa pero no la moda, me gustan las series pero no la TV, me gustan los bolis pero no escribo nunca, y me pierden los libros pero no tengo tiempo para leer tantos como compro. Autodidacta, hablo mucho, odio usar tacones a pesar de ser bajita, me gusta llevar moños y a veces pintarme las uñas de rojo.

4 comentarios en “De hijas adolescentes…

  1. Desde que soy madre, el miedo está presente, en cada etapa, en cada pequeña iseguridad que no sabía que tenía. Pero es cierto que ella me guía -desde el primer instante en que nos abrazamos y ella se puso a mamar cuando yo no tenía ni idea de lo que estba pasando- hasta hora que me lleva por la retirada del pañal y me llevará también por su adaptación al cole… ¡y cuántas cosas quedan! Vivimos con ese miedo de que una pequeña parte de mi vida se ha separado de mi y tiene identidad propia. Pero es tan bello todo ese camino mientra… Tu hija se ha convertido en una mujercita preciosa, las dos, porque la “pequeña” le sigue los pasos. 🙂

  2. Pues estamos igual Gi. Ainara ya tiene 13 años, el tiempo se ha ido demasiado rápido… ¿y ahora qué? Ahora nos toca como has dicho acompañarlas, confiar, ayudar a enderezar un poco cuando las cosas se tuercen. Yo creo que el miedo a la adolescencia es algo generalizado, yo sólo con recordar la mía ya tiemblo, ¡si hace sólo una cuarta de las que yo lié me muero! jajajajaja

    Está claro que nos toca una etapa quizá más compleja que las anteriores, ellas se ven grandes, y nosotras a pesar de ver cómo crecen las seguimos viendo pequeñas. Pero creo que es a la vez, la etapa más bonita que estamos viviendo, donde más compartimos.

    Un beso!

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