Fiebre en bebés y niños


La temperatura normal del cuerpo es un blanco en movimiento:

En los niños menores de 6 meses de edad, la variación diaria es pequeña.
En los niños de 6 meses a 2 años de edad, la variación diaria es aproximadamente de 1 grado.
Las variaciones diarias se incrementan gradualmente a 2 grados por día a la edad de 6 años.
La temperatura corporal varía menos en los adultos; sin embargo, una mujer con el ciclo menstrual puede elevar su temperatura en un grado o más.

La temperatura corporal generalmente es más alta en la noche y se puede elevar a causa de la actividad física, emociones fuertes, comer, ropas gruesas, medicamentos, temperatura ambiente alta y humedad alta. Esto es especialmente válido en los niños.

Una temperatura rectal hasta de 38º C (100,4° F) puede ser enteramente normal (sin fiebre), pero esta misma temperatura de 38,05º C (100,5° F) o superior debe ser considerada como fiebre. Los valores inferiores podrían ser fiebre, dependiendo de la persona. Los médicos recomiendan no intentar bajar la temperatura cuando esta es menor a 38º antes de una visita médica.

La fiebre no es una enfermedad y, lejos de ser un enemigo, es una parte importante de las defensas del cuerpo contra la infección. Muchos bebés y niños presentan fiebre alta con enfermedades virales menores. Aunque una fiebre sea para nosotros un signo de que se podría estar presentando una batalla en el cuerpo, dicha fiebre está luchando a favor de la persona y no en contra.
La mayoría de las bacterias y virus que causan las infecciones en los humanos prosperan mejor a 37° C (98,6° F), de tal manera que elevar la temperatura unos cuantos grados puede darle al cuerpo el margen de victoria. Además, la fiebre activa al sistema inmunitario del cuerpo para fabricar más glóbulos blancos, anticuerpos y otros agentes que luchan contra las infecciones.

Muchos padres temen que la fiebre ocasione daño cerebral, pero esto generalmente no ocurre, a menos que la fiebre sea de más de 42º C (107,6° F). Así mismo, muchos padres sienten temor de que fiebre que no recibe tratamiento siga subiendo más y más. La fiebre no tratada causadas por infección rara vez supera los 40.5º C (105° F), a menos que el niño tenga demasiada ropa o esté atrapado en un lugar con temperatura alta.

Algunos padres sienten temor de que la fiebre vaya a causar convulsiones, pero esto no sucede en la gran mayoría de los niños. Sin embargo, las convulsiones febriles sí ocurren en algunos niños. Una vez que ya se sepa que el niño tiene fiebre alta, es improbable que se presente una convulsión febril con la enfermedad actual. En todo caso, las convulsiones febriles simples desaparecen en cuestión de momentos sin consecuencias duraderas.

Aunque las infecciones comunes son las causas más frecuentes de la temperatura corporal elevada, la fiebre tiene una larga lista de otras causas, incluyendo toxinas, cánceres y enfermedades autoinmunitarias.

Una insolación es un tipo de temperatura alta particularmente peligrosa, dado que el cuerpo no puede impedir que la temperatura se siga elevando y puede suceder cuando se deja un niño en un automóvil caliente o cuando la persona hace demasiado ejercicio sin beber suficiente líquido.

Los médicos denominan a la fiebre inexplicable que continúa por días o semanas como fiebre de origen indeterminado (FUO, por sus siglas en inglés).

Causas comunes

Infecciones bacterianas o virales
Enfermedades tipo gripe o resfriados
Dolor de garganta y faringitis estreptocócica
Infecciones del oído
Gastroenteritis viral o gastroenteritis bacteriana
Bronquitis aguda
Mononucleosis infecciosa
Infecciones urinarias
Infecciones de las vías respiratorias altas, como amigdalitis, faringitis o laringitis
Medicamentos como antibióticos, antihistamínicos, barbitúricos y medicamentos para la presión sanguínea alta
Ocasionalmente, problemas más graves, como neumonía, apendicitis, tuberculosis y meningitis
Los bebés pueden tener fiebre cuando están demasiado abrigados en climas o ambientes cálidos
Enfermedad vascular del colágeno, enfermedades reumatoides y trastornos autoinmunitarios
Artritis reumatoidea juvenil
Lupus eritematoso
Periarteritis nudosa
SIDA e infección por VIH
Enfermedad inflamatoria intestinal
Enteritis regional
Colitis ulcerativa
Cáncer
Leucemia
Neuroblastoma
Enfermedad de Hodgkin
Linfoma no Hodgkin
Cuidados en el hogar

Si la fiebre es leve y no hay otros problemas presentes, no es necesario administrar tratamiento alguno, sólo ingerir mucho líquido y reposar. Si el niño es juguetón y está cómodo, está tomando mucho líquido y puede dormir, es probable que el tratamiento para la fiebre no sea de utilidad.

Se deben tomar medidas para bajar la fiebre si la persona está incómoda, vomitando, deshidratada o tiene dificultad para dormir. El objetivo es bajarla, no eliminarla.

Cuando se trata de reducir la fiebre:

No se debe arropar a alguien con escalofrío.
Se debe retirar el exceso de ropas o frazadas, ya que el ambiente debe ser confortablemente fresco; por ejemplo, una capa de ropa ligera y una cobija liviana para dormir. Si el cuarto está caliente o sofocante, se puede utilizar un ventilador.
Un baño con agua tibia o con esponja puede ayudar a refrescar a alguien que tenga fiebre. Esto es especialmente efectivo después de administrar un medicamento (de otro modo la temperatura podría subir de nuevo).
No se deben usar baños fríos ni frotar alcohol, ya que estos refrescan la piel, pero a menudo empeoran la situación causando temblores, lo cual eleva la temperatura corporal central. Se recomienda tomar líquidos fríos si se toleran.
A continuación se presentan algunas pautas para tomar medicamentos:

El acetaminofén (paracetamol) y el ibuprofeno ayudan a reducir la fiebre en niños y adultos.
El acetaminofén (paracetamol) se administra cada 4 a 6 horas y funciona bajando el termostato del cerebro. El ibuprofeno se administra de 6 a 8 horas y, al igual que la aspirina, ayuda a combatir la inflamación en la fuente de la fiebre. Algunas veces, los médicos pueden recomendar el uso de ambos medicamentos. El ibuprofeno no está aprobado para su uso con niños menores de 6 meses.
La aspirina es muy efectiva para tratar la fiebre en adultos y NO SE DEBE usar con niños, a menos que el médico específicamente lo indique.
Los medicamentos para la fiebre vienen en concentraciones diferentes, de tal manera que siempre se deben verificar las instrucciones que vienen en el empaque.
No se deben usar medicamentos para reducir la fiebre en niños menores de 3 meses sin consultarlo primero con un médico.
Si una persona está insolada o agotada por el calor, se la debe alejar de la fuente de calor y frotarla con agua tibia. Así mismo, se le pueden colocar paquetes de hielo en las axilas, detrás del cuello y en la ingle. Se le debe dar líquidos si la persona está despierta y buscar asistencia médica. Si la insolación está causando la fiebre, es posible que los medicamentos no bajen la temperatura corporal y pueden ser incluso dañinos.

Se debe buscar asistencia médica de inmediato si:

Un bebé de menos de 90 días tiene una temperatura rectal de 37,9° C (100,2° F) o más.
Un bebé de 3 a 6 meses tiene una fiebre de 38,3° C (101° F) o más.
Un bebé de 6 a 12 meses tiene una fiebre de 39,4° C (103° F) o más.
Un niño menor de 2 años tiene una fiebre que dura más de 24 a 48 horas.
Una fiebre dura más de 48 a 72 horas en niños mayores y adultos.
Alguna persona tiene una fiebre de más de 40,5° C (105° F), a menos que baje seguramente con tratamiento y la persona esté cómoda.
Hay otros síntomas preocupantes: por ejemplo, irritabilidad, confusión, dificultad para respirar, rigidez en el cuello, incapacidad para mover un brazo o una pierna o convulsión por primera vez.
Hay otros síntomas que sugieren la presencia de una enfermedad que pueda requerir tratamiento, como dolor de garganta, dolor de oído o tos.
La persona cree que ha dosificado incorrectamente el acetaminofén o el ibuprofeno.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico

El médico lleva a cabo el examen físico que puede incluir una evaluación detallada de la piel, los ojos, los oídos, la nariz, la garganta, el cuello, el pecho y el abdomen para buscar la causa de la fiebre. Además, el médico hará preguntas como las siguientes:

¿Cuánto ha durado la fiebre?
¿Sigue subiendo? ¿Sube rápido?
¿Ha desaparecido la fiebre?
¿Cuánto tiempo tardó en desaparecer (cuántos días)?
¿Tiene escalofríos y fiebre intermitentes?
¿Con qué frecuencia se alternan (días, horas)?
¿Apareció la fiebre a las 4 ó 6 horas de estar expuesto a algo a lo que pueda ser alérgico?
¿Tiene la fiebre un patrón ondulante (sube, baja y vuelve a subir)?
¿Se presentó de repente?
¿Sube y baja la temperatura de forma repentina (con picos) o los cambios son lentos?
¿Desaparece para volver de nuevo diariamente (recurrente)?
El tratamiento depende de la duración, la causa de la fiebre y de los otros síntomas que la acompañan.

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220 Respuestas a Fiebre en bebés y niños

  1. Mixi gonzalez 9 junio, 2012 at 4:07 #

    Tengo una duda es verdad que la nolgina (medicamente para controlar la fiebre) ? Mata neuronas en los niños. Gracias por su respuesta

  2. paola 10 octubre, 2012 at 22:37 #

    mi bb a convulsionado por primera vez volverá a pasar o no ,,duro unos tres a cinco minutos,.graxe es mi duda….

  3. Carlos Alberto Martinez Medina 6 febrero, 2013 at 11:41 #

    muchas gracias

  4. Marcela Gonzalez 7 febrero, 2013 at 19:51 #

    muy bueno el comentario e interesante sofre la fiefre

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  1. Cómo Escoger El Termómetro Adecuado para tu Peque y Consejos Para Que Nos Dejen Utilizarlo | La Caja de Tula: el Blog - 27 agosto, 2010

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