Hace 6 años, llegaste al mundo

Hoy, hace 6 años, llegó a este mundo una de las personitas más importantes y especiales de mi vida: Sofi, mi pequeña Sofi.

En este post os mostraré una parte muy íntima de mi vida, más que personal… el día más intenso de mi vida, aquel 11 de noviembre de 2008, que día que nació, el día que la parí.

 

Mi primer parto, el de mi hija mayor Vicky, quien nació en el Vall D’Hebron hace casi 12 años (19/01/2003) fue traumático, con todo el kit (episio, epidural, espátulas, oxitocina, horas acostada, rotura de bolsa, etc) y una episiotomía y desgarro que me dolió durante meses, una recuperación lenta y dolorosa, prácticamente anulada físicamente, con solo 23 añitos. Un bebe de 2,850 y 48cm.
Al otro día de nacer Vicky lloré mirándola, pensando que no tendría más hijos porque me dolía hasta el pelo, tenía miedo de todo aquello que me habían hecho, que nos había pasado a ella y a mi. No podia entender como las madres dicen que el día del nacimiento de sus hijos es el día mas hermoso de su vida, para mi fue todo muy duro.

Tardé años en dejar atrás esa experiencia y querer volver a parir, así que decidí que con un parto  natural, tendría una mejor recuperación que uno con tanto intervencionismo.
Me informé, leí, me metí en foros a leer cada parto publicado, junté fuerzas y me convencí que podía parir, a pesar del miedo al dolor, de las dudas sobre mi condición física (una fibromialgia no diagnosticada, problemas de espalda, articulares y un cuerpo muy pequeño: 1,53 y 42 kilos).

Me quedé embarazada en septiembre del 2007 y en la eco de las 12 semanas vimos con mucha pena que ese embrión no estaba vivo desde la semana 7.
Volví a quedarme embarazada en febrero del 2008.
Este embarazo fue complicado, ecocardiografías cada 4 semanas por una CIV (comunicación interventricular), una amniocentesis, mudanza, cambio de cole de Vicky, cambio de ciudad, muchas contracciones, ciática, dolores varios y bastante estrés.

Además tuve que luchar con mi pasado, con un parto con espátulas por “canal de parto estrecho” , y me pregunté una y mil veces si eso sería cierto y yo sería tan pequeña que no podría parir sin que me abrieran al medio… no hice ninguna preparación con ningun grupo, ni tomé clases, ni nada, pero un par de semanas antes del parto vi un video que me cambió por completo. Le tenía mucho miedo al expulsivo, por esto de que soy pequeñita, pero vi el video “parir sonriendo” (no me gustaba ver partos eh!!) y dije “yo también puedo parir sonriendo!!!!!” ¿por que no?.

La noche del 10 de noviembre (41+4) cené con fuertes contracciones, pero no más molestas que las que venía teniendo desde hacía ya varias semanas. Ese mismo día había empezado a perder el tapón mucoso.

A las 11,30 de la noche escribí este mensaje en el foro que visitaba diariamente y donde tenía grandes amigas virtuales:

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Acabo de dormir a mi lado a mi pequeña hermana mayor… la miro y me emociono hasta las lágrimas, mientras recuerdo que hace 5 minutos y venciendo el sueño me decía con sus ojos rojos, húmedos, y su boquita de pucherito “Te echaré de menos mami” (por los 3 días de hospital).
Se durmió abrazadita a mi y con el papi haciendonos mimos a las dos… solo se relajó cuando le dijimos que dormiría de noche en mi sitio de la cama con su papi y que mirarían pelis divertidas hasta quedarse dormidos, que (siempre y cuando se lavara los dientes) podría comer heladitos y palomitas viendo las pelis… me da una penita, ella es tan independiente, tan madura, tan comprensiva, que me da una pena tremenda verla triste por mi…

Pensar que antes del fin de semana tendré otra hija que me hará tan felíz como ella… no puedo creérmelo… me cuesta imaginarme un momento más hermoso que este que estoy viviendo! ella es mi motivación para ir a parir con optimismo, alegría, felicidad y muchas muchas ganas… ella es mi motivación para todo, para aguantar estas contracciones… para parir.

Ahora me daré una duchita y me acostaré a dormir, porque calculo que a mitad de la madrugada o por la mañana tendré que irme al hospital (mientras tanto aguanto todooo lo que puedo en casita).

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Me dormí tipo 1 o algo más y alrededor de las 3 de la madrugada me despertaron contracciones dolorosas pero soportables (como muchas otras noches anteriores a esa).
Empecé a tomar el tiempo, eran cada 4-5-6 minutos, lo desperté a mi marido y nos quedamos contando las contracciones y decidiendo que hacer. Si nos ibamos al hospital corría el riesgo de ir demasiado pronto, y si me esperaba y me ponía de parto a las 8 de la mañana seguro pillábamos caravana para entrar a Barcelona.

A las 7 y después de 4 horas de contracciones nos fuimos para el hospital, tranquilitos.

Al llegar me hicieron un tacto para saber de cuanto estaba, y solo estaba de 3cm, pero ya estaba de parto!!!

El dilema era si volver a casa o quedarme, porque 3cm es el limite entre ingresarte o hacerte volver, pero como vivo a 20kms del hospital (no es tanto la distancia sino las horas punta) me dejaron quedarme.
Me pusieron correas para monitorearme y desgraciadamente me tuvieron ahi una hora o más, coincidiendo con el cambio de turno, asi que me hicieron otro tacto despues del monitoreo ( ya tenía contracciones regulares). Estoy segura de que el segundo fue una Hamilton porque dolió y sangré , grrr. Esta vez sin pedir permiso ni avisar.

Estaba de 4cm.

La comadrona me dijo que me ingresaban y pidió mi historia clínica, que tardó un poquito, y mientras tanto me moría de hambre. Le comenté que tenía un hambre terrible y si podía irme a comer algo antes de ingresar, y me preguntó “¡Tu quieres parto natural?” , y yo sentía que era mi ultima oportunidad de negarme y pedir la epidural, jajaja, pero le dije que si.

Nos fuimos a desayunar al bar del hospital mientras nos preparaban el ingreso, no tenía dolores fuertes pero me costaba un poco caminar. Así que al volver ya tenían listo el ingreso.

Me acompañaron hasta la salita de dilatación y parto y al lado había una ducha, que fue lo primero que pedí, para empezar relajada y limpia (llevaba casi toda la noche despierta). Mientras me duchaba Ro se fue a dejar cosas al coche y a buscar algunos zumos, revistas y galletas saladas. Ya eran las 10 de la mañana.

Se presentaron las dos comadronas que atenderían mi parto: Silvia e Inma.
Silvia era joven, tendría unos 25-26 años, guapa, dulce, con voz suave y muy agradable. Lo primero que me preguntó fue si accedía a ponerme la vía, y le dije que sí (aunque su tono era en plan “si no quieres no pasa nada”).
Se notaba que tenía mentalidad de parto natural, solo entraba para los monitoreos y para preguntarme si me encontraba bien, si estaba cómoda, me traía zumos para que se mueva un poco la nena y en todo momento tuvo una actitud de respeto y hasta admiración (“de verdad no te duelen estas contracciones?” “que buena cara tienes!!!” ).

Inma en cambio, era mayor, tendría unos 55 años, y desde el primer momento insistía para romper bolsa artificialmente, y así acelerar el parto. Insistió varias veces, en cada tacto (era ella quien los hacía).

Pedimos la pelota de dilatación y nos quedamos charlando con Ro , comiendo galletas, tomando zumo y leyendo revistas.
Las horas pasaban, cuando me entraba hambre comía pedacitos de galletitas saladas porque era lo único que me entraba, eso y algún zumo.
Cada 2 horas venían a monitorearme. El monitoreo duraba 20 minutos y me hacían un tacto cada vez … Confuso (un poco abusivo para ser protocolo de parto natural).
Yo usaba la pelota y charlaba con mi marido… las horas pasaban y seguía dilatando lentamente y sin dolor.

A las 14,20 Ro (mi marido) puso este mensaje en el foro:

Hola, soy el marido de Gigi2012 desde mi Blackberry. Estamos en la sala de dilatacion de parto natural de la Maternitat de Bcn (pequeña pero bastante bien), a 6 desde hace 2 horas, e intentando esquivar las presiones para romperle bolsa. Gi està guapísima y demostrando su supervalentía…..
No le duelen mucho las contracciones y presiento que si todo marcha merendaremos con Sofi.
Ahora está sentada en la pelota, algún consejito para ayudarla a dilatar más y mejor?
Saludos

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Y a las 16,24 este otro:

Holas, seguimos en la dulce espera, ya estamos de 7 según el tacto de hace 1 hora.
Gracias a todas por vuestros buenos deseos y animos.
Mañana le traeré el portàtil a Gi

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A las 18 entraron dos médicos a la habitación (y las comadronas) , ella se presentó como la jefa de planta ese día, y él como obstetra. Dijeron que hacía dos horas estaba de 6 y que el parto no avanzaba, que se estaba estancando, que sugerían romper bolsa para acelerar y me negué.
El obstetra se sentó en la cama de partos y me hizo un tacto, mientras tanto la obstetra discutía con mi marido nuestra desición de No acelerar el parto artificialmente … y todo fue tan rápido! mi marido vió que el médico que me estaba haciendo el tacto no sacaba la mano y tenía en su otra mano la lanza para romperme bolsa!!!!!!!!! Inmediatamente se sucitó una discusión, nadie los había autorizado, se suponía que era un tacto para evaluar la progresión del parto.
Allí mismo, ellos contra nosotros, nosotros contra ellos.

El obstetra dijo cosas como “y mientras ustedes estan aca yo que hago… ¿me conecto a internet?” , y ella, la mismísima jefa de planta dijo “Ojalá no le pase nada al bebé por vuestra desición” o la mejor de todas” nosotros estudiamos mucho y sabemos, bla bla bla bla”.

Él se fue ofendido de la habitación, y ella se quedó discutiendo “de buen rollo” (poli malo poli bueno) y yo intenté no intervenir hasta que dijo estas chorradas, que fue cuando le dije “los monitoreos estan bien ¿verdad?, pues entonces sigo así y punto pelota” (o algo así).

Cuando se marchó la obstetra pusimos a parir a los médicos entre nosotros, comentando la situación, lloré, no podía más, estaba cansada y me sentía atrapada, las contracciones se estaban espaciando o casi desapareciendo, lloraba, estaba angustiada, no sabía que hacer, y le dije a mi marido que me iba a dejar romper bolsa porque no sabía como reaccionar ante la situación.
El lloró conmigo y me dijo que no era eso lo que queríamos, que no era el parto que ansiábamos tener (lo vi llorar solo 5 veces en los 13 años que llevamos juntos).
Al verlo tan angustiado, me armé de valor, me metí en el baño con la puerta abierta y lloré todo lo que necesitaba llorar… y salí.

Salí y me senté en la cama de partos, me sequé las lágrimas, y le dije :
“Romperemos bolsa, porque prefiero que rompan bolsa ahora y no llegar a las 8 de la mañana (eran las 6 de la tarde) agotada y que estos idiotas me hagan de todo por estar cansada. Así que ahora vas y le decís a las comadronas que serán ellas quienes me rompan bolsa, por mi decisión, a las 8 de la noche si esto no avanza… y a los médicos no quiero volver a verlos nunca más por aquí”.

Ro salió y les dijo a las comadronas lo que habíamos hablado, les dijo que yo estaba angustiada y que eso lo habían provocado con esa situación fuera de lugar.
Se sentaron y hablé con ellas, les dije que consideraba que no eran necesarios los médicos en los partos, que las mujeres podemos parir, que solo necesito la asistencia de una comadrona, y que me den un par de horas para romper bolsa. Estuvieron de acuerdo con la decisión y se fueron.

Esas dos horas hice pelota caminé, me relajé y las contracciones volvieron.

A las 8 seguía de 6-7, así que rompimos bolsa, me monitorearon 20 minutos.

Me trajeron una silla de partos para hacer bajar a Sofi … pero cuando estaba en la silla vinieron un par de contracciones chungas, muy fuertes, y no aguanté más en esa posición, me temblaban las piernas! me arrodillé junto a la cama y me agarré fuerte con mi manos de una especie de manija de gomaespuma  de la cama. Vinieron unas 3 contracciones más, muy intensas, hasta mordí la gomaespuma (puajjjjj) del dolor! mientras le pedía a mi marido que me hiciera masajes fuertes en la zona lumbar.
Entró Inma (la vieja chivata) para ver como iba todo, me presentó a la comadrona que relevaba a la dulce Silvia (era igual de joven y agradable) : Mariángeles.

Me saqué rápidamente el camisón y pedí agua, me recosté sobre la cama, Rodrigo abrió la botella y me sirvió en la boca, derramando un poco sobre mi pecho, dejándme una sensación de refresco que necesitaba… sentía el cuerpo caliente! mucho calor!

Mientras tanto Inma me puso unos segundos el monitoreo (sin las correas, solo con la mano) para escuchar el corazón de Sofi y tuve una contracción que duró mas de la cuenta (hipertonía), pidió Prepar a los gritos pero no fue necesario hacer nada porque se calmó sola, relajandome un poco. Supongo que fue por el cambio de posición.

Alli mismo la comadrona me hizo un tacto : Sofi estaba lista para salir y yo estaba en completo!!! Me dijo “ya puedes empezar ” y yo super emocionada ! “¿ya está?¿ya puedo?”

Curiosamente esa posición totalmente recostada me relajaba mucho y me aliviaba el dolor de la contracción.

Vino otra contracción y rápidamente desplegaron todos los recursos de esa fantástica cama de partos: el culo sobre una parte baja muy blanda (más que el resto de la cama), dos topes para poner los pies y empujar, etc.
Pujé cuando venía una contracción, y cada pujo aliviaba mucho el dolor, pero sentía muchísima presión allí abajo.

Estaba cómoda, Rodrigo estaba a mi derecha, me miraba emocionado, con una sonrisa y cara de corderito degollado, con mucha ternura, con orgullo, con amor infinito. A mi izquierda estaba Inma, la vieja, que tenía cara de contenta y asistiendome estaba Mariángeles, quien no paraba de decirme lo bien que lo estaba haciendo.

Con cada contracción pujaba muy fuerte mientras Mariángeles (tenía acento andalúz muy bonito) me animaba diciendo “muuuy bien mami!! muy bien!!” y cuando la contracción acababa yo juntaba fuerzas nuevamente hasta que encontraba la mirada de mi marido diciendome “Respiiira!! respiiira!!” … (el me recordaba respirar entre contracciones).

En un momento me dijeron “despacioooo!! uhhh… bueno, no pasa nada, sigue sigue!” , así que supongo que fue ahi cuando me desgarré.

El ambiente me daba optimismo, no sentía miedo ni dolor, solo mucha fuerza, y la increíble sensación de estar pariendo yo solita a mi hija.

Me dijeron que toque la cabecita cuando estaba saliendo, y me negué! dije “no llego! no llego!” estaba super nerviosa perdida, jajajaj! solo quería que saliera.

Cuando la cabecita estaba fuera dijeron “Esta niña será muy presumida! una! dos! tres vueltas de cordón!!” y con un poco mas de fuerza mi niña valiente vino al mundo.

Me dijeron “¡Cójela!” mientras la asomaban sobre mi cuerpo, y cuando la puse sobre mi pecho me emocioné tanto! tan blanda! pesada! calentita y húmeda! me reí!! me reí!!! grité! era felíz! había parido!!! Sofía estaba fuera!! en mis brazos!! mi pequeño bebé ya no estaba dentro mío! Sofía había venido al mundo! cuanto amor sentí!

La miré, y ella no se movía, tenía los ojos fijos, abiertos, le toqué la cara, la boca, le dije ” LLora! llora! !” pobrecita! hasta que hizo un ruidito y yo volví a vivir: mi hija estaba viva…

Le ofrecieron a mi marido cortar el cordón, y a pesar de que siempre pensamos que era un acto machista de separación entre bebé y mamá… aceptamos, la emoción nubla!!!!

Intenté ponerla al pecho, pero ella no estaba muy por la labor, le di un besito y ella hizo un pucherito, pobrecita. La abrazaba mientras me cosían un desgarro, y juro que me dolió más la costura que todo el parto en sí. Me puso anestesia local pero creo que no hizo efecto, y mi marido tenía que avisarme que no aprete a la niña del dolor, porque la tenía en mis brazos ajustadita!

Sin darme cuenta (ni pedirme permiso) me pusieron solución salina inmediatamente después del parto por la vía. Me quedaron dudas de por qué lo hicieron.

Después de un rato mi marido la llevó en brazos a la báscula, y allí se derrumbó emocionado, y lloró, y hasta el pobre pedía disculpas por su emoción. 3,225kg de niña, le puso la pulserita, vitaK oral, el pañal, y de vuelta en bracitos de la mami rápidamente. (edito para agregar que nació a las 9,34 de la noche y al otro día la midieron: 50cm! )

Allí estuvimos un rato hasta que vinieron a subirme a planta, en donde me levanté de la cama como si nada hubiera pasado y me puse a acomodar el bolso!!!

Los controles hospitalarios de la madre y del recién nacido me agobiaron muchísimo, se llevaban a la nena para que la vea el pediatra y lo hacían justo cuando pasaban a verme a mi, así que no podía ir con ella, pero desde el primer día les dejamos claro que no queríamos separarnos de ella y se la llevaba muy poco rato, el pediatra la miraba y me la devolvían, y si podía me iba con ella y me quedaba esperándola.

Mucho protocolo! creo que los pediatras deberían ir visitando a los bebés en cada habitación, y a las madres con dejarles un termómetro para tomar ella misma su temperatura (por infecciones y eso) es suficiente.

Fue un parto que recordaré con mucha emoción toda mi vida, el poder que sentí, empujar y nacer, fue asombroso… me curé las heridas del pasado.

La recuperación fue muy buena, una lástima las hemorroides tremendas que tenía! pero todo el esto genial, el desgarro no molestó, pude sentarme desde el primer día y no tengo secuelas de ningún tipo!

Eso sí, con el papi ya tomamos una decisión : el tercero en casa!  (escrito en 2008)

nacimiento sofia 050

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nacimiento sofia 053
Un video de cuando cumplió 2 años.

Otro de cuando cumplió 3 años.

Y os debo el vídeo de este año, que aun no he tenido tiempo de hacerlo, y solo yo sé cuanto lloraré haciéndolo.

 

Gracias Sofía por llegar a mi vida, no me cansaré de darte las gracias, mi pequeña gran maestra, te lo debo todo.

Sobre Gi

Soy Gisela, treintañera, argentina, madre de dos loquitas preciosas de 7 y 13 años y recientemente de Baby Oliver. Lo mío es cada unos años :P Mi día está lleno de webs, blogs, social media, cosas bonitas, juegos y manualidades. Intento aprender fotografía, me gusta la cocina, la repostería y me pierde comer chocolate. Me gusta la ropa pero no la moda, me gustan las series pero no la TV, me gustan los bolis pero no escribo nunca, y me pierden los libros pero no tengo tiempo para leer tantos como compro. Autodidacta, hablo mucho, odio usar tacones a pesar de ser bajita, me gusta llevar moños y a veces pintarme las uñas de rojo.

16 comentarios en “Hace 6 años, llegaste al mundo

  1. Una historia que me ha emocionado mucho!Será porque mi parto natural no pudo ser,con todo lo que me preparé…será por las 3 vueltas de cordón que mi D.tambien tenía y no sabía ser de niños presumidos jejeje he sonreido entre lagrimas!Te leeré, un beso y felicidades de corazón.

  2. No he podido parar d llorar y aqui sigo, emocionadisima!he vivido tu parto como si estuviese alli al ladito d tu cama… Que campeona fuiste!Orgullosas tienen q estar tus princesas

  3. Ohh que entrada tan tierna y dulce, peso y mido lo mismo que tú y yo tuve ese miedo, de si mi cuerpo “de niña” podría dar a luz, tuve un parto natural precioso pese a mis miedos, eso sí, mi pelota de pilates fue mi aliada. Felicidades a tu niña.

  4. gracias por compartir tu emocionante historia, una pena lo de estas navidades, te mando todas mis fuerzas para tu tercer bebé, con mi bebé también tuve desgarro, hemorroides lo pasé un poco mal en el parto pero en el momento de tener esa preciosa personita en mis brazos se me olvidó todo 😉

  5. Hola, por casualidad me he topado con el relato de tu parto y me he sentido totalmente identificada, mi primer y único parto fue bastante traumático, me llevé el kit completo y además desembocó en una endometritis y nuevo ingreso con legrado incluido la semana siguiente, con la episiotomía reciente que se desgarró otra vez y que nunca curó bien. Ahora mi hijo va a cumplir un año y sigo llorando cuando me acuerdo. Sigo con molestias y recientemente he descubierto que la infección o el legrado o ambas cosas me han dejado secuelas y muy posiblemente no podré darle un hermanit@ a mi hijo. Así que me das mucha envidia con tu parto en casa y te deseo lo mejor, disfrútalo también por mi. Un abrazo

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