Parir en casa

Cada vez más familias requieren un parto diferente. Por una opción personal o debido a una mala experiencia en un hospital, deciden huir del intervencionismo excesivo y optan por tomar un papel activo en el nacimiento de sus hijos. Al abrigo de estos deseos, han cobrado nuevos bríos las corrientes que reclaman el hecho de que los partos se lleven a cabo en la intimidad del propio domicilio. En estos casos, los verdaderos protagonistas son la madre y el bebé, mientras que la comadrona y los parientes se convierten en espectadores cuya única misión es favorecer el transcurso normal de un acto fisiológico como es la llegada al mundo de un nuevo ser. No obstante, las dificultades de llevar estos métodos a la práctica, sobre todo en las grandes ciudades, han provocado que las instituciones sanitarias estén haciendo un esfuerzo por reducir la medicalización del nacimiento y por ofrecer un trato cada vez más indivual y cercano que quite al parto los tintes de acto quirúrgico que tiene en la actualidad. No obstante, debe promoverse una transformación total no sólo de los centros de maternidad y de todos los profesionales implicados en la tarea de traer un niño al mundo. Las propias mujeres deben tomar las riendas de su gestación y de su salud y prepararse para ese momento teniendo en cuenta que el hecho de disponer de más y mejor tecnología no garantiza una experiencia maternal más satisfactoria y, ni mucho menos, un parto sin complicaciones.

En los últimos años hemos asistido a lo que muchos especialistas han denominado medicalización de la gestación y del parto. Hace algunos meses, el Colegio de Enfermeras y Matronas estadounidense (ACNM, sus siglas en inglés) expuso sin tapujos —en relación al alarmante aumento de cesáreas y episiotomías que se practican al otro lado del Atlántico— su preocupación porque, según sostienen, la tarea de partear ha quedado relegada y se ha sustituido por un acto médico que, en ocasiones, se limita a la extracción quirúrgica del feto del vientre de la madre.

Según denuncian éste y otros colectivos profesionales implicados en la atención a la gestante y al recién nacido (incluso la OMS ha elaborado varios documentos al respecto), los avances obstétricos no sólo han supuesto beneficios.

En la otra cara de la moneda se encuentran la excesiva estandarización de los cuidados y servicios (algo que no agrada a muchos pacientes), un trato deshumanizado y la realización de intervenciones que podrían evitarse en muchos partos totalmente normales, tales como episiotomías, cesáreas, inducción de las contracciones mediante fármacos y anestesias que repercuten en la sedación del bebé.

REUNIÓN. Como contrapunto a esta tendencia excesivamente intervencionista y tecnificada, ha cobrado auge en las últimas décadas el parto natural, cuyo máximo exponente se encuentra en el alumbramiento domiciliario.

Según la experiencia de los que lo defienden, traer a un hijo al mundo en la intimidad del hogar, sin prisas, respetando el ritmo normal de cada fase del parto, en la postura que cada mujer considera más cómoda (que suele ser sentada, en el agua o en cuclillas) y teniendo como espectadores a las personas de su elección, repercute en un índice menor de complicación posnatales y, sobre todo, en una mayor satisfacción de las mujeres.

Buena parte de los abanderados de esta causa se reúne este fin de semana en Barcelona en el II Congreso Internacional de Parto y Nacimiento en Casa. A este encuentro, organizado por la asociación Nacer en Casa (www.nacerencasa.org), acuden especialistas procedentes de muchos países y de todas las ramas relacionadas con el embarazo y el alumbramiento de un bebé, así como de sus cuidados.

«Nuestro objetivo es plasmar las diferencias entre un parto en casa y otro hospitalario y sentar las bases para modificar los parámetros que sean necesarios para buscar siempre la salud del bebé que, en definitiva, es el verdadero protagonista del nacimiento», resume a SALUD Mayte Gómez, matrona de Atención Primaria y secretaria de esta asociación que trata de implantar, desde 1988 en nuestro país, el parto domiciliario como una alternativa más a la hora de dar a luz, siempre y cuando las circunstancias lo permitan y en colaboración con el ámbito hospitalario.

«Si se lograra [este entendimiento entre casa y hospital], tal y como ya ocurre en otros países, alcanzaríamos la situación idónea, explica Montserrat Catalá, miembro de Nacer en Casa y ginecóloga que dirige la Casa de Naiximents (casa de nacimientos) de Migjorn, en la localidad catalana de Manresa.

Estos recintos —también llamados casas de partos— suponen otra opción en el caso de que el propio hogar no reúna las condiciones para albergar tanto al personal como el instrumental mínimo que se necesita para asistir a un parto domiciliario (ver ilustraciones). Se trata de una solución intermedia que suple las carencias de una vivienda convencional y reduce la agresividad de un centro hospitalario.

En estos lugares —de los que hay muy pocos en España— se trata de crear una atmósfera confortable, similar a las del hogar, en los que la mujer pueda dar a luz a su propio ritmo, sirviéndose de la mínima intervención externa y, si ésta es necesaria, recurriendo a los métodos menos invasivos.

En dichos centros, la parturienta ordena y manda, decide cómo dar a luz y qué tipo de atenciones precisa en cada momento (beber, cambiar de postura, escuchar música, recibir un masaje para aliviar el dolor…), así como las personas que deben estar presentes. La vigilancia que se ejerce es muy sutil y, «en caso de emergencia contamos con la ayuda de la maternidad de Barcelona y del hospital general de Manresa, a los que podemos llegar en 10 minutos», aclara Catalá.

Sus servicios no están cubiertos por la Seguridad Social. Un parto atendido de esta forma cuesta alrededor de 1.200 euros (200.000 de las antiguas pesetas), aunque «en otros países supone mucho más porque exige tener a varios profesionales pendientes del alumbramiento las 24 horas del día», argumenta Mayte Gómez, que insiste en que «en todo caso, es más barato que un parto en un centro hospitalario».

INTEGRACIÓN. Ningún especialista de los que ha hablado para SALUD aboga por la exclusión, sino por escoger lo mejor de ambos procedimientos y trabajar juntos en favor de la madre y del bebé. No obstante, creen conveniente hacer algunas matizaciones.

«Al ser un hecho fisiológico [el embarazo y el parto], en teoría se puede dar a luz en cualquier lugar, pero hay que tener muy claro que un parto puede presentar complicaciones imposibles de prever, incluso en pacientes que han tenido embarazos de bajo riesgo, y que hay que estar preparado para afrontarlas», argumenta el doctor Pedro de La Fuente, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología del hospital 12 de Octubre de Madrid.

Dentro de estas eventualidades, se encuentran los prolapsos de cordón (el cordón umbilical sale por delante del feto de forma que éste lo comprime y puede producirse falta de oxígeno), desprendimiento de la placenta (que aplasta al bebé), la presencia de meconio (heces fetales) en el saco amniótico o la subida inesperada de la tensión arterial de la madre durante el parto (causa de convulsiones, edemas y problemas en el pequeño).

También cabe destacar que alrededor del 10% de los fetos sufre episodios de hipoxia aguda (falta de oxígeno) de origen desconocido y que ésta sólo se puede detectar mediante la monitorización intraparto, lo que requiere un equipo técnico muy difícil de trasladar a una casa. «Existen equipos portátiles, pero son menos fiables y los más certeros no es rentable llevarlos hasta allí», explica el especialista.

Finalmente, los embarazos gemelares, los que hayan cursado con hipertensión o diabetes gestacional o los fetos con una presentación anómala (podálica o de nalgas) tampoco deben ser atendidos en casa, sobre todo si se trata del primer embarazo, dado que éstos necesitan una vigilancia más estrecha y corren más riesgo de complicarse a última hora. Por su parte, el jefe de servicio de Obstetricia de la maternidad del hospital La Paz (también en Madrid), el doctor Antonio González, admite que el parto en casa ofrece muchas ventajas para algunas mujeres y que es una alternativa que se debe barajar; pero también apostilla el hecho de que «estamos sujetos a unos condicionantes externos que a veces hacen dificilísimo ponerlo en práctica, sobre todo en las ciudades grandes como ésta».
Hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, los hogares españoles no reúnen los requisitos mínimos para garantizar la asistencia a un parto (problemas de espacio, falta de ascensor, mala accesibilidad…). Además, un traslado al hospital más cercano en caso de emergencia debe realizarse en un máximo de 10 minutos, ya sea en ambulancia o en un vehículo particular, y las condiciones del tráfico, así como la red de carreteras muchas veces hacen que este propósito sea imposible de cumplir.

OBJETIVOS. En definitiva, el perfil de la fémina que puede recurrir a un parto domiciliario con un nivel de riesgo aceptable es, según enumera el doctor González, «preferiblemente secundípara, sin patologías anteriores al embarazo, ni problemas en la gestación, que haya recibido una preparación adecuada, que se ponga de parto espontáneamente y que cuente con una infraestructura y posibilidades de traslado idóneas».

No obstante, los especialistas admiten que, efectivamente, la infraestructura de un gran hospital impone, demasiado a veces, a las futuras madres.

Diego Jacques, ginecólogo y homeópata belga con más de 20 años de experiencia en la atención de partos naturales (muchos de ellos en los domicilios), explica la importancia de evitar la sobrecarga de estrés que supone el alumbramiento para la mujer. Según parece, el miedo que a veces provoca el exceso de intervención y la parafernalia hospitalaria pueden repercutir en que la madre segregue un exceso de adrenalina y catecolamina; sustancias que bloquean las contracciones.

«Esto frena el trabajo del parto y se acaba recurriendo a la cesárea», apunta Jacques. Por estos motivos, desde hace algunos años, se están buscando alternativas que, incluso dentro del hospital, ofrezcan unas condiciones menos traumáticas para las parturientas y sus familias. De hecho, las nuevas construcciones tienden a parecerse menos a los centros sanitarios y se recurre para su diseño a los espacios abiertos, a la luz natural, a los colores agradables y a unas comodidades que a veces rozan el auténtico lujo.
«Tratamos de manipular el alumbramiento lo menos posible, hemos facilitado el paso de un acompañante al paritorio y cada vez hay más salas de dilatación individuales. Las habitaciones se planifican con menos aspecto de hospital y, en algunos países, este mismo recinto puede convertirse en paritorio de urgencia inmediatamente, aunque eso es muy caro y todavía no está disponible aquí», apunta Pedro de la Fuente.

Su colega de La Paz coincide con él en esta idea punto y asegura que «de no haber peligro, no hacen falta tantos dispositivos mecánicos». En este punto, cabe reivindicar el papel de la matrona. «Yo confío mucho en ellas. Saben observar, esperar y modular el parto, a veces mucho mejor que nosotros los médicos», agrega Jacques por su parte.

REORIENTACIÓN. Para que la situación de colaboración idónea se convierta en una realidad, no sólo es necesaria la transformación de la estructura hospitalaria y del reparto racional de las tareas profesionales. También es esencial un cambio de mentalidad entre las propias mujeres. «A veces no se nos pide un buen trabajo, sino sólo un resultado y eso en medicina es imposible», afirma María Ángeles Rodríguez, presidenta de la Asociación Nacional de Matronas.

Esta especialista incide que las parturientas no están enfermas y que, por lo tanto, no deben ser tratadas como tales. No obstante, su experiencia le dice que la falta de información, las estrategias políticas y publicitarias, así como la falsa creencia de que los actos médicos son tan fáciles como sumar dos y dos repercuten en una presión excesiva sobre los profesionales para que apliquen técnicas excesivamente intervencionistas (cesáreas, analgesia, inducciones…).

«Creen que así darán a luz fácilmente, pero no sopesan las secuelas a medio y largo plazo, tanto para ellas como para sus hijos», explica Rodríguez, haciendo hincapié en que se pregona la reducción de la mortalidad, pero se ignora la morbilidad (índice de patologías) derivada de los partos excesivamente medicalizados. «Debería prestarse más atención a la dotación de personal; y no sólo a la implantación de tecnología», resume.

1. Ventajas y Desventajas

Ventajas del parto en casa
* Las estadisticas demuestran que, con un cuidado prenatal adecuado y una asistencia cualificada, el parto en casa es una manera de parir tanto o mas segura que en el hospital debido al bajo riesgo que la mujer corre.
* En casa, la mujer cuenta con la intimidad y la comodidad del entorno familiar, rodeada de sus seres mas queridos, en la posicion que ella elija y con la ropa que considere mas comoda.
* Durante la fase preparto y el parto en sila mujer es consciente de lo que realmente significa su trabajo y el nacimiento.
* Sus necesidades son lo mas importantes; nada se hace sin su consentimiento.
* Todo el proceso del nacimiento fluye con total normalidad,sin que los asistentes intervengan si no es absolutamente necesario.
* Los estudios demuestran que el riesgo de infecciones tanto para la madre como del bebe son menores.
* La mujer puede hacer lo que desee:caminar, ducharse, tomar un baño comer, beber, etc.
* El equipo medico esta dispuesto y localizado para ir a la casa en cualquier momento.
* La mujer no necesita preocuparse de cuandoo ir al hospital, no se tiene que mover de la casa.
* Tanto la madre como el bebe tienen asegurada la continua asistencia por parte de la matrona, asi como el asesoramiento acerca de los cuidados tras el parto. La relacion establecida entre ambas partes se caracterizar por una gran complicidad.
* La mujer soporta con gran entereza todo el proceso, dejanose llevar por su intuicion y experiencia personal del crecimiento como un humano que esta pasando por una poderosa experiencia de cambio en su vida.
* Se desarrolla un gran vinculo afectivo tanto entre el bebe y su madre como entre ellos dos y las personas que han estado cerca durante el nacimiento.La lactancia se hace mas facil asi comoo el contacto entre la madre y el bebe

Desventajas del parto en casa
* La mujer debe asumir una gran responsabilidad de su estado de salud, tanto fisico, como mental y espiritual. Esto requiere su continua participacion lo que se refiere al cuidado y convencimiento para aceptar las consecuencias de las decisiones tomadas.
* El hospital es el lugar que socialmente se considera ideal para parir, por lo que la eleccion de otras opciones puede provocar juicios negativos y falta de apoyo.
* Las complicaciones que se puedan presentar no se pueden atender en casa.
* Los seguros no cubren los gastos del parto en casa

2. Caracteristicas

El parto natural tiene una caracteristica importante y es que se puede realizar igualmente en casa, en hospitales, en maternidades y en clinicas privadas.
En España la posibilidad de hacer un parto natural, que no sea en casa, se reduce a unos pocos centros.
El primero en investigar el parto como un proceso fisiologico fue Michel Odent a principio de los años 60.
Pero que entendemos por parto natural?. Seria muy largo de explicar cada una de sus caracteristicas, hay dos que sobresalen por encima de las demas y son:

* Intimidad, y todo aquello que lo favorezca (habitacion, luces, personal, temperatura, en resumen, un ambiente familiar).
* Respeto por el reflejo de expulsion fetal( la labor de aquellos que atienden un parto deberia ir encaminada a no interferir este reflejo). Este reflejo lo podriamos definir como la necesidad imperiosa de empujar que en un momento dado tiene la mujer, y que no puede controlar. Si este momento se respeta, el bebe nace al cabo de pocos instantes.

Otro aspecto importante del parto natural es la no utilizacion de medicamentos durante el parto, ya sea para provocar contracciones o para aliviar los dolores, aunque esto ultimo no es del todo exacto si tomamos el agua como un medicamento. La utilizacion de una piscina de agua caliente es corriente en este tipo de partos, pues acta en la ultima fase de la dilatacion como un analgesico. La mujer se sumerge dentro del agua, y el ritmo y la intensidad de las contracciones disminuye pero por el contrario dilata mas rapido.
Es importante favorecer el desarrollo del vinculo afectivo entre la madre y el bebe y esto se consigue no separando a ambos inmediatamente despues del parto y favoreciendo la lactancia precoz, desde poco despues del nacimiento.

3. Que leer ?

Si quieres profundizar en el tema puedes ir a los siguiente libros:

1. “El Bebe es un mamifero”Michel Odent. Mandala ediciones S.A.(1990)
2. “Nacimiento Renacido”Michel Odent. Editorial Errepar S.A.(1992)
3. “Mamatoto”Equipo The Body Shop. Editorial Plural.(1992)
4. “La Revolucion del Nacimiento”.Isabel Fernandez del Castillo.Editorial Granica.(2006)
5. “El Bebe es un mamifero”Michel Odent. Mandala ediciones S.A.(1990)
6. La mente del bebé recién nacido. David Chamberlain. Editorial Ob Stare S.A.(1992)
7. El concepto del continuumJean liedloff. Editorial Ob Stare.
8. “Saltando las Olas” .María Montero-Ríos Gil.Editorial Ob Stare.

Fuentes : http://www.comadronas.org http://www.geocities.com/jesus_sanz.geo/

Sobre Gi

Soy Gisela, treintañera, argentina, madre de dos loquitas preciosas de 7 y 13 años y recientemente de Baby Oliver. Lo mío es cada unos años :P Mi día está lleno de webs, blogs, social media, cosas bonitas, juegos y manualidades. Intento aprender fotografía, me gusta la cocina, la repostería y me pierde comer chocolate. Me gusta la ropa pero no la moda, me gustan las series pero no la TV, me gustan los bolis pero no escribo nunca, y me pierden los libros pero no tengo tiempo para leer tantos como compro. Autodidacta, hablo mucho, odio usar tacones a pesar de ser bajita, me gusta llevar moños y a veces pintarme las uñas de rojo.

3 comentarios en “Parir en casa

  1. Un artículo excelente. Desde Alter Consciens comenzado a realizar un documental sobre el tema, “Ecotonía, la semilla de la vida”, un proyecto donde se respeta la vida, donde se empodera a la mujer que va a parir y donde se respetan los ritmos de la mamá y del bebé en ese momento sagrado que es el nacimiento. Aquí podéis ver el tráiler y colaborar en la producción: http://financiacion.filmutea.com/listado-proyectos/listado-proyectos/ecotonia-la-semilla-de-la-vida
    Se agradece la difusión.

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